En Psiquiatras Lima ofrecemos psiquiatría de adultos en Lima para personas de 18 a 64 años que necesitan una evaluación con un especialista en salud mental: para poner nombre a lo que les pasa, entender si requieren medicación, psicoterapia o ambas, y tener un plan de tratamiento claro desde la primera consulta. Atendemos de forma presencial en Miraflores y por videollamada para cualquier ciudad del Perú.

Qué hace un especialista en salud mental y por qué importa la diferencia
El médico psiquiatra tiene formación para identificar si un síntoma tiene origen neurológico, médico general o psiquiátrico, y puede prescribir medicación cuando el cuadro lo requiere. Eso lo distingue del psicólogo, que trabaja con psicoterapia, pero no puede recetar. En la práctica con adultos esto importa porque muchos cuadros que parecen «estrés» o «carácter» tienen un sustrato tratable: una depresión mayor sin diagnosticar, un trastorno bipolar que se confunde con inestabilidad emocional, un TDAH que lleva décadas sin nombre.
El trabajo clínico cubre tres funciones: evaluar y diagnosticar con criterios estandarizados del DSM-5 y la CIE-11, diseñar un plan de tratamiento según las características del caso, y hacer seguimiento periódico para ajustarlo según la evolución. No es una consulta donde «se habla y ya». Hay una hipótesis clínica y una propuesta concreta.
Trastornos y condiciones que evaluamos
Dentro de la atención a adultos trabajamos las siguientes condiciones. Cada una tiene su propia página con información clínica detallada:
- Depresión mayor: tristeza persistente, anhedonia, fatiga, alteraciones del sueño y del apetito, dificultad para concentrarse.
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): preocupación excesiva difícil de controlar, tensión física, irritabilidad, insomnio.
- Trastorno de pánico: ataques recurrentes con síntomas físicos intensos y miedo anticipatorio a que vuelvan.
- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): obsesiones intrusivas y compulsiones que consumen tiempo y generan malestar significativo.
- Trastorno bipolar: episodios de manía, hipomanía o depresión que se alternan y afectan el funcionamiento personal y laboral.
- Estrés postraumático (TEPT): reviviscencias, evitación e hiperactivación persistentes tras una experiencia traumática.
- Fobia social y fobias específicas: miedo clínicamente significativo a situaciones sociales o estímulos concretos que genera evitación.
- Insomnio y trastornos del sueño: dificultad crónica para conciliar el sueño, mantenerlo o alcanzar un descanso reparador.
- TDAH en adultos: inatención, impulsividad o hiperactividad que persisten desde la infancia y afectan la vida cotidiana.
- Trastorno límite de la personalidad (TLP): inestabilidad emocional intensa, relaciones conflictivas e impulsividad.
- Psicosis y esquizofrenia: alucinaciones, ideas delirantes y pensamiento desorganizado que alteran la percepción de la realidad.
- Estrés laboral y burnout: agotamiento emocional crónico y reducción del rendimiento vinculados al entorno de trabajo.
- Irritabilidad e impulsividad: reactividad emocional desproporcionada y dificultad para regular respuestas ante el estrés.
- Síntomas somáticos: dolor crónico, fatiga intensa u otras molestias físicas sin causa orgánica que explique su intensidad.
Cómo funciona la evaluación clínica
La primera sesión dura entre 45 y 50 minutos y sigue una estructura definida. El médico recoge la historia clínica del paciente: síntomas actuales, cuándo comenzaron, cómo evolucionaron, qué los agrava. También explora antecedentes personales —enfermedades previas, tratamientos anteriores, consumo de sustancias— y antecedentes familiares, porque muchos trastornos tienen un componente hereditario que orienta el diagnóstico.
Además de la historia clínica, el médico evalúa el estado mental durante la entrevista: nivel de atención, coherencia del pensamiento, estado de ánimo, juicio, orientación. Con todo eso, al final de la sesión el paciente recibe una orientación diagnóstica y una propuesta de tratamiento. Las citas de seguimiento son más cortas, entre 20 y 25 minutos, y sirven para ajustar el plan según la respuesta del paciente y coordinar con psicología cuando el caso lo requiere.
¿Cuándo corresponde médico psiquiatra, cuándo psicólogo y cuándo los dos?
Hay condiciones que responden bien solo a psicoterapia, como ciertas fobias específicas o el duelo sin complicaciones. Otras requieren medicación desde el inicio: la depresión mayor con síntomas melancólicos, la psicosis o el trastorno bipolar en fase aguda. Y hay un tercer grupo, probablemente el más frecuente, donde combinar farmacoterapia y psicoterapia estructurada da resultados claramente superiores: TAG, TOC, TEPT, TDAH y TLP, entre otros.
Al tener ambos perfiles dentro del mismo equipo, podemos definir desde la primera evaluación qué necesita el paciente y coordinar el tratamiento sin que tenga que hacer de intermediario entre dos consultorios distintos. Más información en la sección de psicoterapia para ansiedad y depresión.
Costo de la consulta y formas de pago
El precio de la primera evaluación se ubica entre S/150 y S/250 como referencia orientativa. Las sesiones de seguimiento tienen un valor distinto. El costo exacto según el tipo de atención se informa por WhatsApp antes de confirmar la cita. Aceptamos Yape, Plin, transferencia bancaria y efectivo.
Cuatro preguntas que llegan antes de la primera cita
¿A partir de qué edad atienden?
Desde los 18 años. Para menores de edad la atención requiere un especialista en psiquiatría infantojuvenil, con formación específica para esa franja etaria.
¿Hace falta tener un diagnóstico previo para reservar?
No. Muchos pacientes llegan sin saber bien qué les pasa, solo con síntomas que llevan tiempo sin resolver. La primera consulta existe precisamente para eso: evaluar, orientar y nombrar lo que está ocurriendo.
¿El médico va a recetarme medicación sí o sí?
No necesariamente. La medicación se indica cuando el cuadro clínico lo justifica. Hay pacientes que después de la evaluación inician solo psicoterapia. La decisión se toma con el paciente, explicando los motivos clínicos.
¿Necesito que mi médico general me derive?
No. La consulta privada no requiere derivación. Se reserva directamente por WhatsApp.
